El director surcoreano Yeon Sang-ho, conocido por Train to Busan (2016), presentó en el Festival de Cine de Toronto 2025 esta nueva producción que vuelve a explorar uno de sus temas recurrentes, la conciencia social y la ambigüedad moral. En The Ugly construye un drama con elementos de thriller que gira alrededor de la memoria, la identidad y la obstinada búsqueda de la verdad.
La película está basada en la novela gráfica homónima escrita por el propio Yeon en 2018. Con un presupuesto modesto, el realizador apuesta más por la fuerza de la historia que por el espectáculo visual. El resultado es una narración sobria que se mueve entre el misterio familiar y la crítica social.
La trama sigue a Dong-hwan (Park Jeong-min), un joven decidido a descubrir qué ocurrió realmente con su madre. Su padre, Im Young-gyu —un hábil tallador de sellos que perdió la vista— vive atrapado en silencios y recuerdos incómodos. Cuando aparecen restos humanos en un sitio de construcción, un secreto enterrado durante cuatro décadas vuelve a salir a la superficie.
Dong-hwan inicia una investigación junto a Kim Su-jin, un documentalista interesado en el caso. Las entrevistas con antiguos compañeros de trabajo de su madre revelan una vida marcada por el rechazo y el abuso debido a su apariencia física. Sin embargo, también dibujan el retrato de una mujer valiente, capaz de enfrentarse a la injusticia y defender a otras trabajadoras que sufrían acoso en la fábrica de ropa donde laboraba.
El relato avanza mediante saltos temporales y fragmentos de memoria que, por momentos, vuelven la historia algo dispersa. Aun así, Yeon Sang-ho consigue sostener la tensión y plantea una reflexión incómoda sobre la crueldad social hacia quienes son considerados “diferentes”, ya sea por su aspecto o por una discapacidad.
La película mantiene al espectador atento mientras cuestiona la idea misma de belleza, especialmente cuando ésta es descrita por alguien que no puede verla. A medida que la verdad emerge, también aparecen emociones contradictorias frente a las injusticias del pasado y aquellas que todavía persisten.
Las actuaciones resultan convincentes, sobre todo en los momentos que exploran la distancia emocional entre padre e hijo y el peso de los resentimientos acumulados. La combinación de drama y thriller funciona con eficacia, al igual que el uso de flashbacks para profundizar en los personajes.
Aunque The Ugly generó reacciones divididas tras su estreno en Toronto, Yeon Sang-ho confirma que sigue interesado en incomodar al espectador y en mirar de frente las zonas más oscuras de la sociedad.







