El castillo, sin embargo, lleva cien años confundiendo a los “expertos”, que, por regla general, la consideran una obra inacabada. Dicen los sabios que la tuberculosis arrasó con Kafka antes de que pudiera terminarla y esgrimen como pruebas irrefutables ciertos testimonios, pasajes de diario y, sobre todo, la última e inconclusa frase de la novela.
El novelista peruano, una de las prominentes figuras de la narrativa latinoamericana, parece abrazar el argumento de que la originalidad es un embeleco trasnochado, y que él, por el único pecado de no haber leído jamás el texto de Cesare Segre, estaba irrevocablemente condenado a repetirlo, mejorarlo y ser injustamente perseguido y calumniado.
Lo cierto es que, hasta el sol de hoy, Lorca es el desaparecido más emblemático de la Guerra Civil Española, preludio inequívoco de la Segunda Guerra Mundial.
La satisfacción de los deseos personales inmediatos es lo que, en definitiva, le imprime el sentido a su vida. Un gozón de tiempo completo, alguien que vive con intensidad y plenitud todo cuanto puede proveerle deleite.
Hubo un tiempo, bastante lejano, en el que se constituyeron y desarrollaron múltiples y heterogéneos géneros literarios vinculados entre sí por una raíz común, un aire de familia, un interno y secreto parentesco de hijo repudiado
Hoy podríamos verlos, simplemente, como dos caras distintas de una misma creación verdadera. Distintos solo en las formas, idénticos en la genialidad. No recibieron el Nobel por la misma razón: el Nobel no los merecía.
Mi sueño se realizó literalmente, porque antes había soñado muchas veces que iba a la casa de García Márquez, y todo lo que vi allí era tal como se describe en ‘Vivir para contarla’.
Una novela brava que le exige a sus lectores despellejarse como lo hizo el autor al pensarla y escribirla, pero que les regala figuras como los indígenas Uriel Camilo y su hija Anahí Itzae, tan definitivos en la vida de Antonio.
Es una conexión con la tierra, con lo universal, lo eterno, la esperanza de que podamos ver la luz otra vez y sus frutos también. Me encanta esta celebración pagana, que es antiquísima, de antes del cristianismo, y que a mí me recuerda sobre todo que Navidad es la cristianización de esta fiesta del solsticio de invierno, la celebración del regreso de la luz.
Quiero hoy distraerme de mi destino para recordar algunas de las lecturas que me han ayudado a sobrellevar el abismo de este año que termina.
Algunas de estas lecturas son en realidad relecturas, nuevas visitas al entrañable universo de las letras.