Durante muchos años, la construcción sostenible fue percibida como un concepto aspiracional, asociado más a discursos filantrópicos o ambientalistas que a decisiones reales de inversión. Hoy, ese enfoque ha cambiado de manera silenciosa pero profunda. La sostenibilidad se ha instalado como un criterio económico relevante en la evaluación de proyectos inmobiliarios. No se trata de una discusión ideológica, sino de una reflexión financiera sobre cómo generar valor para el cliente en un mercado cada vez más exigente.
Los mercados han sido claros al respecto. Los inmuebles que incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza tienden a envejecer mejor. Enfrentan con mayor solvencia los cambios regulatorios, reducen fricciones operativas y responden mejor a las expectativas de usuarios e inversionistas. En contraste, los inmuebles que ignoran estas variables comienzan a mostrar signos tempranos de obsolescencia. No solo por razones estéticas o de mera percepción, sino técnicas y económicas.
En Colombia, la construcción sostenible ha mostrado un comportamiento que merece atención. Mientras el área total licenciada presenta altibajos, la participación de proyectos con certificaciones sostenibles ha crecido de forma constante. Según el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, en 2020 representaban apenas el 1,3% del total licenciado. Para 2024, esa cifra ya se acercaba al 10%. Con más de 185.000 viviendas nuevas construidas en el último año, el sector parece enviar un mensaje claro: ante las dudas del mercado, la eficiencia y calidad adquieren relevancia.
Una de las discusiones más recurrentes gira en torno al costo de la sostenibilidad. Sin embargo, la evidencia disponible indica que la inversión adicional promedio para acceder a certificaciones como CASA Colombia es marginal frente al costo total del proyecto y se ubica, en términos generales, alrededor del 0,42%. A cambio, los beneficios se manifiestan de manera gradual pero consistente: ahorros relevantes en consumos de agua y energía, reducción de costos operativos y una mejora sostenida del ingreso operativo neto. No sorprende, entonces, que el 63% de los desarrolladores reporte mejoras en indicadores financieros como el Retorno de la Inversión y la Tasa Interna de Retorno, impulsadas por el acceso a tasas preferenciales en créditos verdes.
Además, el marco normativo colombiano, especialmente a partir de la Ley 1715 de 2014, incorporó cuatro incentivos relevantes para las inversiones en gestión eficiente de la energía: La exclusión del IVA, la exención de pago de derechos arancelarios, la depreciación acelerada y la deducción especial en renta. En muchos proyectos, se han convertido en factores determinantes para garantizar la viabilidad financiera, aliviar la presión sobre el flujo de caja y maximizar utilidades, lo que explica que una proporción significativa de los desarrolladores esté haciendo uso de estos beneficios.
Todas estas reflexiones adquieren un matiz particular en la región Caribe. El departamento del Atlántico registra hoy cerca de 296.733 metros cuadrados en procesos de certificación CASA Colombia, dentro de una dinámica regional liderada por el Magdalena, que supera los 445.000 metros cuadrados. Barranquilla, como centro urbano y económico del Caribe colombiano, tiene una oportunidad clara. Ante un clima exigente como el nuestro, la eficiencia en los servicios públicos y el confort térmico dejan de ser atributos deseables para convertirse en necesidades básicas de los clientes, dignas de consideración en la elección de la vivienda, la oficina y del espacio social.
Así, se concluye que la construcción sostenible en el Caribe no es una moda ni un planteamiento ideológico. Es una estrategia concreta de competitividad regional. Frente a un consumidor más exigente y que castiga la ineficiencia, ignorar la sostenibilidad equivale a asumir un riesgo financiero innecesario. En ese contexto, los desarrolladores que integren estas variables no solo estarán construyendo mejores proyectos, sino gestionando de manera más eficiente el riesgo financiero asociado a ellos.
@Aherrerasalas24
*Abogado experto en impuestos y gestión patrimonial.








