La Alcaldía anunció la compra de 50 buses nuevos que permitirán movilizar 20 mil pasajeros más.
De acuerdo con la empresa de transporte masivo, el propósito es también mejorar la calidad en las operaciones.
Una ciudad que pretenda ser sostenible, o una «biodiverciudad», como Barranquilla lo ha manifestado, no puede permitirse la torpeza de perder el manejo de su transporte público, cayendo en la informalidad. Aunque los bienvenidos anuncios de renovación de la flota de Transmetro son una buena señal, hace falta un compromiso más decidido.
Hace un par de semanas se presentó un caso similar en las instalaciones de Transmecar, también de transporte público.
A través de redes sociales circula información sobre la falta de vehículos en las calles y el cese de actividades dentro de la compañía que es atacada desde hace algunos días por una estructura criminal.