La entidad realiza con los alcaldes de seis municipios la socialización de mapas de amenaza por inundación y remoción en masa para evitar emergencia por la temporada de lluvias.
Uno de los puntos críticos identificados es el caño El Cafiro, en el departamento de Bolívar, que en este momento presenta un proceso de infiltración.
Algunos damnificados aún frecuentan el barrio Camino Grande, el cual quedó desolado tras la emergencia del 5 de noviembre de 2022. Los ciudadanos aseguran que están a la espera de que comience la construcción de las viviendas.
Los agricultores, en especial los arroceros, dicen que no han contado con ningún tipo de ayudas o incentivos para subsistir. El lunes 21 de agosto la Ungrd anunció obras por más de 60 mil millones de pesos, entre ellas el cierre del boquete.
La comunidad señaló que las condiciones de sus viviendas no son idóneas para habitarlas. Alcalde Manotas informó que 7 familias permanecen en las instalaciones del colegio del corregimiento