La comunidad manifestó su inconformismo con la falta de compromiso con la materialización del proyecto.
Con la declinación de las reservas, la baja de la producción y la caída del precio de las decrecientes exportaciones por parte de Colombia, caerá también el ingreso de divisas, la Nación recibirá menores dividendos de parte de Ecopetrol, caerá el recaudo de impuestos de renta proveniente de la industria petrolera y las entidades territoriales verán diezmados sus ingresos provenientes de las regalías que pagan las empresas petroleras.
El freno al sector hidrocarburos, desincentivo a la inversión para exploración que desencadena bajonazos en la producción, construcción de nueva infraestructura y movilidad económica incluyendo el desempleo, son decisiones de gobierno que nos tienen de cierta forma en la situación actual y en la necesidad de importar gas de consumo doméstico.
De acuerdo con Campetrol, el promedio de equipos de perforación en los primeros 11 meses del año se ubicó en 30 unidades, lo que representa una caída del 28,2 %.
Ojalá la pobreza se pudiera eliminar radicalmente en Colombia, logrando al mismo tiempo una transición energética justa. Probemos gritando todos al unísono la palabra que nos transmitió la cultura romana: ¡Abracadabra! y esperemos cómodamente sentados.