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Hizo historia. Juan Sebastián Cabal, flamante campeón de dobles en dos torneos de grand slam, Wimbledon (2019) y US Open (2019), junto a su amigo y coterráneo Roberto Farah, ya se retiró del tenis, pero continúa muy ligado al mundo de las raquetas.

Cabal, que alcanzó a ser número uno del mundo en el ranking de dobles, habló con EL HERALDO acerca de sus días después de abandonar los terrenos de juego como tenista profesional.

¿Qué hay de su vida?

Andamos con Stake Colombia (casa de apuestas). Empezamos una nueva etapa en la que tenemos como propósito seguir promoviendo el tenis y, además, el pádel, que cada vez atrae a más aficionados en el país. Con esta alianza queremos apostarle a este deporte y quienes están incursionando en él. El pádel es dinámico, social y en Colombia estamos viendo un buen nivel competitivo, así que esta alianza es la oportunidad perfecta para hacer crecer la comunidad del pádel en el país.

¿Extraña jugar tenis? ¿Le da nostalgia cuando llegan los Grand Slam o ya es asunto superado?

En mi caso ya es un asunto muy superado, aunque sí extraño el tenis, jugar a un buen nivel un partido de competencia, pero ya todo lo que requiere el circuito, un ejemplo fue ahora que volvimos a Wimbledon (junto a Robert Farah) como ‘leyendas’, el apoyo de la gente, el cariño, todo ese ambiente si se extraña, hay que aceptarlo, ya que también fue un punto importante en nuestra carrera, pero todo lo que conlleva dedicarse como tenista de alto rendimiento ya es ciclo cumplido y estoy muy contento como vivo ahora.

¿Qué ha sido lo mejor después del retiro?

El tiempo de calidad que les he podido dedicar a mi familia: papás, esposa, y sobre todo a mis hijos, una relación que ha cambiado muchísimo porque ven a un papá presente, un papá que les dedica tiempo de calidad y ese ha sido de los mayores cambios desde que decidí dar un paso al costado. Estoy muy contento de cómo puedo llevar mi vida ahorita.

¿Cómo se vio en el documental con Cabal? ¿Resultó lo que esperaba?

El documental era una apuesta, y se cumplió lo que se quería mostrar, el ‘Colombian Power, el regreso’, por eso decidimos llamarlo así. Aquí la gente podrá ver algo más de nuestras familias, cosas que la gente desconocía. Fue una oportunidad para abrirnos, aunque creo que se pudo haber hecho mucho más, pero con el tiempo que teníamos lo que se hizo salió perfecto.

¿Cuál es el sabor del pádel y qué planea para formalizarlo y hacerlo mucho más competitivo en Colombia?

El pádel es muy social, es una forma distinta de divertirse socialmente, porque tiene algo distinto que lo hace especial frente a otras actividades deportivas. ¿Qué queremos? Estamos encaminados a formalizarlo aún más, por eso estamos buscando conformar la federación, que sea un deporte de confederación, con ligas, que ayude a quienes se dediquen a que se conviertan en profesionales, y en eso es lo que estamos, poco a poco haciendo la tarea.

¿Cuáles son sus próximos desafíos? ¿Qué sería eso que le gustaría hacer con Stake sabiendo que es una marca global?

Ser embajador de Stake en Colombia me ‘vuela la cabeza’, porque me encantaría seguir explorando este mundo, aprovechando que es un marca a nivel global, poniendo mi experiencia como exdeportista buscando experiencias a los nuevos seguidores ofreciéndoles momentos únicos dentro de un circuito de tenis y desde el lado empresarial, ya que tengo una visión de ambos lados, para unidos con Stake, ir al siguiente paso. Mi propósito es seguir sumando desde el juego pero también desde fuera de la cancha. Con Stake, una marca global que entiende el poder del entretenimiento y la cercanía con los fans, me ilusiona mucho poder crear experiencias que acerquen el tenis y el pádel a más personas en Colombia. Estoy seguro que será la oportunidad para liderar iniciativas que mezclen deporte, tecnología y comunidad —desde clínicas y torneos hasta contenidos que inspiren a las nuevas generaciones.

¿Hay un buen presente y un prometedor futuro en el tenis colombiano? ¿Cuál raqueta de las nuestras le llama la atención (rama masculina o femenina)?

Si hay nombres, tanto en mujeres como hombres. Estamos frente a una camada que ha hecho cosas que nosotros no logramos cuando teníamos esas edades, demostrando que el talento perdura, aunque el camino sea muy largo y el trabajo a largo plazo. Estoy seguro que puliendo algunos detalles, hay con qué.