Todas las elecciones presidenciales en nuestro país han sido importantes, pero ninguna tanto como la próxima porque se trata de mantener nuestra democracia o virar hacia un régimen autocrático zurdo como el que ha padecido nuestro vecino país, Venezuela, y la experiencia demuestra que, además de ser nefasto en grado superlativo, resulta casi que imposible salir de este tipo de dictaduras de izquierda porque utilizan todas las formas posibles para atornillarse en el poder. Por la innegable razón anterior es que para estas próximas elecciones los demócratas colombianos deberemos organizarnos para blindar los verdaderos resultados, voto por voto, como lo logró hacer María Corina Machado en las pasadas elecciones en Venezuela, aunque se las haya robado ese corrupto régimen.
Por María Corina el mundo se enteró de ese monstruoso fraude, y por ello fue de la mayor importancia la reunión virtual que ella y Abelardo De la Espriella mantuvieron el pasado 7 de abril, la que consideraron como una “visión conjunta de reconstrucción democrática” en la que la líder venezolana detalló la forma como logró recabar los resultados de las actas de más del 73 % de las mesas de votación con las que se demostró que más del 70 % de los venezolanos habían votado por Edmundo González, siendo este el verdadero presidente electo.
Sabemos que la candidatura de Abelardo De la Espriella cuenta con un enorme respaldo popular conformado por millones de seguidores que “Firmes por la Patria” estarían dispuestos a asumir la patriótica tarea de controlar en cada mesa de votación cualquier intento de fraude sin pretender retribución económica alguna, y mejor aún si en la campaña de Paloma deciden también hacerlo, porque serían 2 contra 1, ya que con absoluta seguridad sí lo hará el Pacto Histórico, y debo ser franco, “no confío ni 5” en lo que esos sean capaces de hacer, como ya sucedió en la campaña de Petro que, según La Silla Vacía, ocultó pagos de su megaoperación de testigos cuando este fue elegido.
El próximo 31 de mayo, durante esa primera faena los testigos de Abelardo y de Paloma deberán considerarse aliados, y para la segunda vuelta esa tarea deberá repetirse con igual o mayor responsabilidad aún porque al igual que en Venezuela solo así se podrán demostrar los verdaderos resultados ante Colombia y el mundo.
Por la razón anteriormente expuesta es que supongo que desde ahora se está, o se debe estar organizando ese ejército de “Defensores de la Patria” porque se trata de una logística compleja de altísima responsabilidad patriótica. Visualicemos desde ahora los resultados del próximo 31 de mayo, y posteriormente los del 21 de junio, y la tremenda satisfacción de decenas de miles de seguidores del ‘Tigre’, comprobando que con su cívico aporte la democracia ha triunfado en Colombia.
@nicorenowitzky








