La confianza es uno de los pilares sobre los que se construye cualquier economía. Cuando una empresa se formaliza, registra su actividad y pasa a hacer parte del tejido productivo de una ciudad, no solo cumple un requisito legal: también abre la puerta a crecer, conectarse con nuevas oportunidades de negocio y generar empleo.

En ese camino, los registros públicos que administran las Cámaras de Comercio cumplen una función esencial. Por disposición legal, la información contenida en ellos es pública y puede ser consultada por cualquier ciudadano. No es un detalle técnico: es la infraestructura de confianza que permite identificar empresas, verificar información y sostener relaciones comerciales que dinamizan la economía.

Durante décadas, herramientas como las páginas amarillas ayudaron a ubicar negocios y servicios. Hoy, en un entorno económico más complejo y digital, los registros públicos siguen cumpliendo esa función: hacer posible que las empresas sean encontradas, verificadas y contactadas dentro del mercado.

Pero esa visibilidad también puede convertirse en un riesgo cuando es aprovechada para intentos de fraude o extorsión. Por eso, además de administrar registros, es clave fortalecer acciones de prevención y acompañamiento para quienes emprenden y hacen empresa.

En la Cámara de Comercio de Barranquilla hemos venido consolidando una Estrategia de Seguridad Empresarial orientada a brindar herramientas que permitan a los empresarios identificar riesgos y actuar oportunamente. Entre estas iniciativas está el Asistente Telefónico CCB, un servicio que filtra llamadas sospechosas y busca desestimular intentos de extorsión.

Su funcionamiento es sencillo: el empresario registra voluntariamente un número intermediario del sistema, diferente a su teléfono personal o al de la empresa; ese es el número que queda visible en el registro público. El teléfono real se mantiene en una base de datos reservada, administrada por la Cámara de Comercio. Así, cuando alguien llama, la comunicación pasa primero por el sistema: si es legítima, se transfiere al empresario; si presenta señales de alerta, el sistema advierte sobre posibles intentos de fraude o extorsión.

Además, más de 1.500 establecimientos comerciales ya se benefician de la instalación de más de 400 cámaras de videovigilancia con analítica de datos. Esta herramienta fortalece el monitoreo y el trabajo articulado con las autoridades para mejorar los entornos empresariales de la ciudad.

Nuestro compromiso es claro: que cada empresario que formaliza su negocio encuentre en la Cámara de Comercio de Barranquilla una entidad que administra registros y, a la vez, un aliado que acompaña y orienta. Trabajamos por entornos empresariales más seguros, más productivos y más competitivos. La confianza se protege.

*Presidente Cámara de Comercio de Barranquilla