El anuncio del presidente del aumento del salario mínimo al 23% tomó por sorpresa incluso a los mismo sindicatos y centrales obreras quienes proponían aumentos entre el 11 y 14%. Esta medida pone en jaque a la economía del país, la creación de nuevos puestos de trabajo y la inversión. Una de las primeras preguntas que hay que hacerse es a quienes beneficia y a quienes perjudica. El beneficiario es solo el 10% de los trabajadores del país que son los que ganan el salario mínimo, mientras los perjudicados son varios, los que ganaban más del salario mínimo que su sueldo no crecerá al porcentaje del gobierno, a los trabajadores por prestación de servicios ya que la base de cálculo con el que hacen el pago de seguridad social aumenta, los trabajadores independientes e informales que cotizan pensión (será más alta), todos los colombianos que quieren comprar vivienda, que deben pagar multas y lo demás que esté indexado al salario mínimo, y por último y más importante las pequeñas y medianas empresas que es el 90% de los empresarios del país, esto es, el dueño de la tienda, de los puestos de comida, de la venta de zapatos, etc.

Nos preguntaríamos porque esta medida perjudica a más personas que las que beneficia, cuando el aumento del salario debería beneficiar a la gente. Es simple, funciona como en su casa, usted gana 100 pesos mensuales, tiene cuatro hijos, en todos los gastos de la casa gasta 80 y le da a sus hijos para la merienda del colegio 5 pesos a cada uno (20 más). Pasó el nuevo año y su salario no aumentó y a los hijos le subió su merienda a 7 pesos, su salario no alcanza para sostener su gasto simplemente porque no produce más ingreso (sigue con los mismos 100), en el corto plazo puede sostener el gasto pidiendo prestado, en el mediano plazo se hace insostenible o deja de comer bien, o no paga arriendo o simplemente se reduce su nivel de vida tanto la de él, como la de sus hijos que ahora tiene dos pesos más para el colegio pero mal alimentados en la casa.

Este ejercicio básico nos muestra que los incrementos salariales van muy de la mano con la productividad, si no hay quien produce o lo ahogas con gastos más altos que se comen la utilidad, entonces va a una crisis inevitable. La productividad en Colombia está por el suelo y no tiene un sector industrial robusto por eso este salario mínimo es insostenible y nos conducirá a aumentar la informalidad que ya es más del 60% de los trabajadores.

Yo plantearía una solución como lo han hecho la mayoría de los países desarrollado; apalancarse en el sector mineroenergético, generar valor agregado aquí en el país a estos productos, transformarlos en equipos e infraestructura, ampliar nuestros productos de exportación. Indonesia, por ejemplo, es el mayor productor de níquel en el mundo y de los principales productores de carbón, pero vendían el producto crudo principalmente a China quien refinaba y transformaba, hace solo unos años aprobaron la construcción de termoeléctricas a carbón exclusivamente para la industria del níquel y poder refinarlo, le generan valor a productos que anteriormente vendían en crudo, esto trae una ola positiva de empleabilidad y desarrollo al país. Solo el aumento en la productividad y competitividad hace que la economía crezca y los salarios aumenten de manera orgánica no por DECRETOS POPULISTAS EN MEDIO DE CAMPAÑA PRESIDENCIAL.

Director Observatorio de Transición Energética del Caribe