Uno de los riesgos de los que alerta el contralor Carlos Hernán Rodríguez es sobre la disminución de inversión extranjera en el país por la no celebración y continuación de contratos de exploración y explotación en materia de hidrocarburos y carbón.
La Cámara Colombiana de Energía aseguró que una decisión así podría afectar la prestación del servicio en el país.
Desde Andesco se rechazaron las comparaciones del jefe de Estado de las empresas hidroeléctricas con el narcotráfico.
Esta es una bomba social en alarmante cuenta regresiva para detonar que el Gobierno nacional sigue sin darle la magnitud que amerita. En Atlántico, como en el resto del Caribe colombiano, nos hemos quedado esperando las soluciones estructurales, definitivas, que los Ejecutivos de turno nos han prometido para solventar esta problemática que cada día envejece peor. Estas, como la actualización del IPP, el indexador que afecta varios cargos de la fórmula tarifaria, no solo no terminan de concretarse, sino que además nos engañan, nos meten los dedos a la boca ofertando salidas inanes, apenas pañitos de agua tibia, que no logran aliviar el ardor que nos produce ser tan injustamente tratados. ¡Indolentes!
La propuesta busca establecer un límite en la bolsa de energía para regular el costo, que ha experimentado un alarmante aumento en los últimos años.