Esta columna es una reflexión sobre la importancia de pausar un poco el botón de - la juzgadera- de condenar a todo mundo desde nuestra vara de medición bastante arrogante y exigente de perfección, cuando sabemos que nosotras somos mucho de eso que criticamos y atacamos.
Pero hoy es Jueves Santo, día especial para perdonar y olvidar. Y para conmemorar el Santo Sacramento de la Eucaristía, y el Orden Sacerdotal. También para celebrar el triunfo de Noboa, y para lamentar la partida de Mario Vargas Llosa, la mejor y más prolífica pluma de América. Y claro, para hacer un paréntesis en las vacaciones, y meditar y orar por Trump, para que nos apoye contra Satanás. Y para rezar mucho por la suerte de este país que tanto necesita la oración.
Esta Cuaresma nos invita a renovar nuestra vida en todos los aspectos. El cambio no ocurre de inmediato, pero es posible. Nadie está condenado a ser la persona de sus errores. Cada día, podemos elegir quiénes queremos ser y qué rumbo tomar.
A las 6:30 de la tarde de este Lunes Santo parte la procesión con la imagen del prendimiento de Jesús desde el barrio San Antonio hacia la Catedral.
El artista brasileño llamó 'Nuestro barco tambor tierra' a la instalación que abrirá al público este jueves en Lisboa, evocando el cruce de culturas del pasado y del presente.