En este departamento más de 300 hectáreas han resultado afectadas.
Se trata de saltamonte o langosta del desierto, un insecto que se reproduce rápidamente y está atacando cultivos de pancoger en zona rural de Riohacha.
La historia narra el caso de Walter McMillian, un ciudadano de Alabama que fue condenado por asesinato pese a contar con una coartada.
Se trataría de una 'triple crisis', pues a la plaga hay que sumar las inundaciones registradas en países de la zona y los efectos de la pandemia de coronavirus.
Minagricultura y campesinos del Atlántico acuerdan mesas técnicas para estudiar alternativas de siembra. Se estima que 1.500 hectáreas de cítricos están afectadas.