Las autoridades confirmaron la plena identidad del soledeño Wilmer Rafael Jinete Marín, una de las dos víctimas fatales. Sobre este pesaban dos investigaciones en la Seccional Atlántico de la Fiscalía.
La Policía Metropolitana de Santa Marta, encargada de la diligencia de levantamiento de los dos cadáveres, detalló que solo uno de los cuerpos de los pescadores estaba decapitado y la cabeza fue hallada dentro del congelador de una nevera.
Investigadores retoman trabajo adelantado hace 50 años por el arqueólogo barranquillero Carlos Angulo Valdés.
Los hombres fueron encontrados con afectaciones en su piel debido a la exposición prolongada al sol.
Con esta obra se beneficiarán cerca de 189 personas de 8 asociaciones de pescadores en el sector. Allí adelantarán sus operaciones con nuevos implementos y herramientas.