No es que uno no espere la muerte, sino que nos ha tocado la ausencia, casi que simultánea, de personas con las que vivimos situaciones de vida. Y a mí, particularmente, me golpea muy fuerte. Nunca aprendí a manejar el tema.
El jefe de Estado convirtió su cuenta en X y sus discursos en un tribunal contra los medios para deslegitimar al periodismo, poniendo en riesgo la democracia.
La Sociedad Interamericana de Prensa denunció también asesinatos, encarcelamientos, exilios y acoso judicial contra periodistas.
El gestor cultural fue reconocido por su trayectoria como defensor de la libertad de prensa.
Juan B. Fernández era un ser que hacía sentir cercano a todo su entorno, y también se hacía querer por todos los que en alguna forma le trataron, que su don de gentes y su despreocupada simpatía hacían olvidar todos sus pergaminos y charreteras alcanzadas, que fueron muchas a lo largo de su vida, otorgándole la debida importancia a su interlocutor, cualquiera que fuera su condición.