La subienda milagrosa, como la calificaron pescadores, es un alivio para la crisis que padecieron durante seis meses por la pandemia.
En la zona aumentó la pesca con anzuelo y con red de enmalle tras la estrategia de fondeo de arrecifes artificiales.
El conflicto laboral entre trabajadores y la empresa operadora de la salina habría originado el problema.
La pandemia mantiene desolada las playas del Atlántico, pero los lugareños no tiran la toalla y confían en que todo volverá a ser como antes.
Las autoridades norteamericanas recomiendan a los ciudadanos que si se encuentran con un animal de estos, lo maten, le tomen fotografías, registren el lugar en el que lo hallaron y luego lo congelen metido en bolsas.