El vicepresidente, que aterrizó el martes en Israel para supervisar el plan del alto el fuego en Gaza, aseguró además que se siente ofendido por la decisión de la Knéset.
Es insensato que la humanidad siga adoptando esta lamentable salida a sus diferencias, invirtiendo cuantiosas sumas económicas en la guerra y tecnificando cada vez más sus armas para una aniquilación más potente y efectiva, en lugar de priorizar el diálogo, el bienestar común y la convivencia pacífica.
Mahmoud Al-Aruda fue enviado a prisión por las autoridades del país hebreo cuando tenía apenas 17 años.
El mandatario de EE. UU. se limitó a decir que “a mucha gente” le gusta la solución de un solo Estado, mientras que a otros les gustan las soluciones de dos Estados.
La reconstrucción de la sanidad gazatí requerirá más de 7.000 millones de dólares, según la OMS, que reclama una financiación “flexible y plurianual” para garantizar una recuperación sostenible.