“Hay cosas que solo se pueden conseguir con la OMS, relacionadas con la seguridad sanitaria”, precisó el director general de la entidad.
El NIH ha resaltado que algunos productos consumidos de forma habitual pueden alterar la presión de manera significativa debido a su contenido de azúcar, cafeína o estimulantes.
El documento incluye 40 recomendaciones, algunas de carácter muy técnico sobre tratamientos preferibles a otros en determinadas condiciones médicas.
El estudio, con cifras completas hasta 2023, es el primero que la OMS publica sobre esta cuestión en cuatro años, y por primera vez incluye estimaciones sobre violencia contra la mujer fuera del ámbito de la pareja.
Las herramientas de triaje con inteligencia artificial, la monitorización remota y las herramientas de apoyo a la toma de decisiones pueden empoderar a las comunidades.