Los familiares de la víctima aseguran que a pesar de presentar un síntoma de presión arterial elevada días antes a su deceso, los médicos le indicaron que podría seguir ingiriendo el medicamento.
La educadora fue asesinada la noche del domingo 30 de noviembre en la vereda La Laguna, área rural de Riohacha, en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Una mujer de 54 años fue declarada muerta en su casa y horas después se descubrió que aún tenía signos de vida en la morgue en Darlington. En 2026 seguirá el juicio por negligencia.
Miembros del Sijín llegaron hasta el lugar para adelantar las labores de investigación y levantamiento del cuerpo.
Pairat Soodthoop, encargado de asuntos generales del templo, explicó al medio ABC News que todo comenzó con un sonido extraño.