Los artefactos habrían sido instalados por supuestas 'redes de apoyo al terrorismo del Frente Guillermo Ariza' del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
57 menores, varios de ellos recuperados por sus padres luego del proceso de Paz, les es enseñado cómo reconocer una mina y reaccionar ante ella.
En un bosque del corazón del Caguán, en Caquetá, un grupo de excombatientes de las Farc que hacen parte de una fundación auspiciada por la ONU y la Unión Europea desminan la zona.
Humanicemos DH es una ONG que se encarga de erradicarlas. Desde 1985, las minas y municiones sin explotar afectaron alrededor de 11.780 personas, según la oficina del Alto Comisionado para la Paz.
La zona rural de Ovejas y Chalán eran una especie de purgatorio por la violencia. Las minas antipersonas sembradas allí dejaron dolor, muerte y mutilaciones.