Solo bastará con alejarse de las luces artificiales y mirar al cielo para apreciar el fenómeno astronómico.
De acuerdo con expertos de la Universidad de Ginebra: “Su configuración es de especial interés para que los astrónomos ajusten modelos teóricos y sus nociones sobre la habitabilidad de un planeta”.
El Observatorio de Dinámica Solar (SDO), un equipo dirigido por Emily Mason, heliofísica de Predictive Sciences Inc., ha sido determinante para poder avanzar en la identificación de las señales.
Esta sería la última superluna del año, y podrá observarse desde lugares oscuros y despejados.
Estos dos días superaron al 6 de julio de 2023, cuando la temperatura llegó a los 17,08 grados.