No es la primera vez que se le observa al mandatario sin poder mover sus extremidades.
Nuevamente se mencionan graves problemas de salud que apartarían al mandatario de sus funciones.
La respuesta del Kremlin surge luego de que la compañía energética finlandesa Gasum informó esta semana que se negaba a pagar en rublos el gas que compra a Gazprom, como exige ahora Moscú a sus clientes europeos.
De acuerdo con la compañía, fue una decisión 'extremadamente difícil'.
El Gobierno ruso afirmó que es 'prematuro' valorar el resultado de las primeras negociaciones entre las partes que tuvieron lugar la víspera en la frontera bielorruso-ucraniana.