La Nueva EPS, que está intervenida por el Gobierno por problemas financieros y fallas en la prestación del servicio, terminó el 31 de diciembre pasado un convenio con Medicarte, entidad que solía suministrar al menor el Emicizumab, y firmó un acuerdo con Integración Solux, que nunca se lo entregó.
Iris Marín advirtió que el sistema de salud “no tuvo la capacidad de hacer todo a su alcance, de cumplir según sus obligaciones constitucionales, lo previsto en la ley”.
La enfermedad suele tener origen hereditario y su tratamiento se basa en la administración periódica del factor de coagulación que el organismo no produce en niveles adecuados.

