Los integrantes más radicales de la izquierda han cuestionado duramente la decisión del presidente Gustavo Petro de mantener en el Gobierno a Armando Benedetti y Laura Sarabia.
Funcionarios y congresistas oficialistas han cuestionado la llegada del polémico político al Gobierno de Gustavo Petro. Sin embargo, negaron que exista algún tipo de rebelión interna.
El error es insistir en revivir fantasmas del pasado y vanagloriarse con episodios oscuros, que tanto daño causaron al país. La verdadera victoria está en la democracia, no en la violencia, y el momento está dado para que las mujeres ocupen su rol dentro de ella, como la nueva presidenta mexicana nos está mostrando.
Por eso, el respeto a la Constitución política es acatar todos los valores. En ese sentido, lo único que debe rechazarse en Colombia y, que realmente es grave, son las posturas autoritarias que pretenden desconocer los pilares de la Constitución y salirse de ésta. La lucha en Colombia en el 2026 será entre las instituciones que forjó la Constitución de 1991 y sus detractores.
Por mucho que en Colombia se valide aquello de que perder es ganar un poco, la verdad es que perder es perder. Punto. Y aún más, la manera cómo alguien, en especial un político encaja sus derrotas es un claro indicativo de su capacidad de autocrítica, ese valor imponderable del que carece buena parte de nuestra clase dirigente, que posesa de obstinación se autopercibe erróneamente infalible, como ungida por una verdad revelada que solo ella conoce. Pero los hechos, o mejor aún, los votos son los que son y en su gran mayoría ratificaron el descontento e inconformidad de los ciudadanos electores contra el Gobierno nacional y algunos locales, a los que sometieron a un referendo.