La organización hizo también un llamamiento a la comunidad internacional para que presione a Teherán a respetar los derechos humanos.
“Pagarán un alto precio”, mencionó el presidente estadounidense sobre el tema.
Como parte de la campaña para ahogar económicamente al Gobierno de Teherán.
La nación árabe vive una de las más cruentas olas de represión por parte del Gobierno que se niega a ceder ante las demandas de millones de manifestantes que han salido a las calles pidiendo un cambio de régimen.
Estas nuevas sanciones se suman a las anunciadas por EE. UU. en octubre y noviembre pasados contra empresas internacionales por presuntamente respaldar el programa iraní de fabricación de misiles balísticos.