Pese al perdón ofrecido por la senadora de Comunes, Sandra Ramírez, tras sus desafortunadas declaraciones sobre las víctimas de secuestro la indignación fue general. Sus palabras se convirtieron en una insoportable afrenta contra quienes padecieron este horror. No se deben repetir.
La organización activista, Sea Shepherd, declaró que la carne de delfines ya no suele ser popular en estos lugares.
Los hechos se dieron en México, donde la Corte Suprema acaba de declarar inconstitucional la penalización de las mujeres que abortan en la primera etapa del embarazo.
El bogotano Gabriel Murillo lanzó una serie de comentarios hacia la ciudad en su más reciente ‘stand up comedy’.
El conjunto mexicano terminó en el cuarto lugar del torneo olímpico.