El hecho ha causado indignación en los usuarios de las redes sociales.
Pese al perdón ofrecido por la senadora de Comunes, Sandra Ramírez, tras sus desafortunadas declaraciones sobre las víctimas de secuestro la indignación fue general. Sus palabras se convirtieron en una insoportable afrenta contra quienes padecieron este horror. No se deben repetir.
La organización activista, Sea Shepherd, declaró que la carne de delfines ya no suele ser popular en estos lugares.
Los hechos se dieron en México, donde la Corte Suprema acaba de declarar inconstitucional la penalización de las mujeres que abortan en la primera etapa del embarazo.
El hecho ocurrió en Bucaramanga. El alcalde de la ciudad Juan Carlos Cárdenas rechazó este tipo de actos.