Los sujetos fueron capturados durante una acción policial realizada en una zona costera del litoral Pacífico, debido a su presunto nexo con el alijo.
La mayoría del estupefaciente era proveniente del Catatumbo, pasando por el Cesar, con destino a La Guajira, para después ser sacado del país.
En el operativo fueron capturadas dos personas e incautadas 188 botellas de licor adulterado que iban a ser comercializadas en establecimientos abiertos al público durante las fiestas de fin de año.
El decomiso de este arsenal impidió que los grupos armados las utilizaran contra la población civil, la infraestructura y las tropas.
Esta modalidad delictiva se ha hecho más visible recientemente.