Con esta cifra aumentan a 3.243 los muertos, entre ellos 201 niños, desde hace más de un año cuando comenzó el fuego cruzado entre Israel y el grupo chií libanés Hezbolá.
Por el ataque no se contabilizan ni muertos ni heridos hasta el momento.
Naim Qasem dio su primer discurso como líder del grupo chií libanés.
El clérigo fue designado como secretario general tras la muerte de Hasán Nasrala en un bombardeo de Israel el pasado 27 de septiembre.
En Líbano han muerto más de 2.100 personas y otras 10.000 han resultado heridas, la mayoría durante la fuerte escalada de las últimas dos semanas.