Los bombardeos israelíes en Líbano han causado más de 3.500 muertos en el último año, así como desplazado a 1,2 millones de personas.
Con esta cifra aumentan a 3.243 los muertos, entre ellos 201 niños, desde hace más de un año cuando comenzó el fuego cruzado entre Israel y el grupo chií libanés Hezbolá.
Por el ataque no se contabilizan ni muertos ni heridos hasta el momento.
Naim Qasem dio su primer discurso como líder del grupo chií libanés.
El aviso llega después que el país hebreo atacara al menos 150 “objetivos” que tendrían vínculos con Hezbolá.