Es insensato que la humanidad siga adoptando esta lamentable salida a sus diferencias, invirtiendo cuantiosas sumas económicas en la guerra y tecnificando cada vez más sus armas para una aniquilación más potente y efectiva, en lugar de priorizar el diálogo, el bienestar común y la convivencia pacífica.
El Ejército israelí acusa a Hamás de haber violado el alto el fuego vigente desde el 10 de octubre.
El Ministerio de Sanidad del Gobierno de Hamás alertó nuevamente que algunos cuerpos muestran señales de “abusos, palizas, estaban esposados y con los ojos vendados”.
El perímetro entre esta línea y la frontera entre Gaza e Israel permanece bajo control militar israelí y abarca algo más del 50 % de la Franja.
La prensa local advierte que la policía de Hamás se enfrentaba en Sabra al clan Dogmush, una de las mayores familias en este barrio.