El enfrentamiento tuvo lugar el viernes 16 de enero en una zona rural del municipio de El Retorno.
La población de esta zona de Colombia, donde viven unas 200.000 personas, vive bajo el temor constante del reclutamiento forzado, el uso de explosivos, homicidios selectivos y amenazas de muerte.
Las autoridades activaron protocolos de seguridad y descartaron personas o uniformados heridos.
El organismo solicitó a estos grupos ilegales que finalicen los enfrentamientos armados entre ellos y se pueda atender a la población afectada por la violencia.
El expresidente criticó duramente al legislador oficialista, quien volvió a acusar a su hermano de tener vínculos con el paramilitarismo.