'Aquí lo que se está investigando no es mi hijo, aquí lo que se está tratando de impedir es que exista una fiscal independiente', dijo.
¿Por qué en los gobiernos de los últimos 5 o 6 períodos no se construyeron las cárceles que requería un país con tan elevados niveles de narcotráfico, guerrilla, delincuencia y corrupción? Apreciar el desastroso estado de deterioro y hacinamiento de nuestras cárceles demuestra la desidia de los gobiernos.
Tras 22 años del cruento ataque de los ‘paras’, el pueblo sigue sin ser reparado colectivamente como lo prometieron. Menos de 50 familias retornaron voluntariamente.
El gobierno de turno está sometiendo al Estado colombiano a un sinfín de complicadas operaciones simultáneas. Estamos interviniendo el corazón, el cerebro, los riñones, todo. Reforma al sistema de salud, reforma al sistema de pensiones, reforma laboral, modificación del esquema de generación eléctrica, insinuaciones sobre controles a las tarifas de servicios públicos, reforma política; esa apenas es una relación incompleta de lo que se pretende hacer.
Ya no podemos ser peor y es la misma institucionalidad del Estado en todos sus niveles, nacional, departamental y municipal, es la que tiene que reinventarse. ¿Por qué? Porque el modelo que nos dominó hace doscientos años fue sobrepasado por el dolo, el delito, la mugre, el deshonor. Colombia todavía puede levantarse. Otros estados, en iguales circunstancias ya lo hicieron. ¿Por qué nosotros no?