La infiltración del narcotráfico se ha extendido a todas las instituciones del Estado, abarcando las ramas del poder público: legislativa, ejecutiva y judicial.
Es sensato decir que dicha posición no va a poner fin a la guerra ni garantizará las fronteras, pues el proceso para reconocer un Estado no es sencillo.
Hoy el Estado controla ocho EPS que suman más de 25 millones de afiliados, pero sigue actuando como si no fuera responsable. Se escuda diciendo que “es un problema estructural”, mientras el sistema se deteriora.
La decisión señala que las entidades contaban con “estudios que advertían sobre los riesgos en las cuencas hídricas de la zona” y “no se adoptaron las medidas preventivas necesarias”.
¿Hasta cuándo el Estado le fallará a las víctimas de violencia de género? Pese a haber denunciado a su agresor, Liney llora el asesinato de su hijo y su madre.