Cada vez más no cala el discurso de que los buenos son los de la derecha y los malos son los de izquierda. Nada más fuera de la realidad, tantos unos como otros han saqueado sin misericordia las arcas públicas de un pueblo que muere arreciado por múltiples necesidades básicas insatisfechas.
Los expresidentes Uribe y Duque felicitaron la elección por segunda ocasión del magnate republicano.
Por eso, el respeto a la Constitución política es acatar todos los valores. En ese sentido, lo único que debe rechazarse en Colombia y, que realmente es grave, son las posturas autoritarias que pretenden desconocer los pilares de la Constitución y salirse de ésta. La lucha en Colombia en el 2026 será entre las instituciones que forjó la Constitución de 1991 y sus detractores.
El ministro de Defensa afirmó que hay un “golpe de Estado fraguado por la derecha”. La comunidad internacional cuestiona duramente la victoria del presidente reelecto.
Detrás de la pasión por el poder eterno, lo que uno encuentra en la historia humana de siempre son individuos que quieren inmortalizarse como dioses a la hora de tener las riendas del dominio sobre los demás, no importando que la mayoría de los seres humanos, que no se lo merecen, sufran el castigo de la autocomplacencia del tirano que está convencido en su ebriedad de que su codicia es la fuente de la felicidad del pueblo.

