Vuelve y eleva el costo de capital a las empresas con el impuesto al carbono, más carga socio-empresa, afectación a algunos sectores productivos con tasas de tributación de más del 50%, y castiga a los ciudadanos con impuesto a los combustibles (por ende, más costos de transporte y bienes en la economía) e IVA a las cuotas de administración, entre otras.
La presidenta del Carf sostuvo que el lunar tiene que ver con el desequilibrio fiscal y el aumento de la deuda neta.
Con el monopolio de refinación, Colombia seguirá pagando combustibles más caros, sosteniendo un déficit fiscal innecesario y retrasando su transición energética. Romper este monopolio no es un riesgo, es una necesidad impostergable.
La agencia calificadora manifestó que el país cuenta con un problema fiscal se está intensificando, lo que los motivó a revisar su perspectiva a negativa.
Muchos analistas ya prevén un déficit superior al -7,5% del PIB y un nivel de deuda que superará el 63% del PIB este año, siendo el mayor en la historia del país. Y ni hablar del 2026, lo del presupuesto no pinta bien.