Los templos acogieron este miércoles a los fieles que se preparan con devoción para la Semana Santa.
El pontífice no pudo participar en la procesión previa al rito de la imposición de la ceniza por sus conocidos problemas de movilidad.
El pontífice dijo que 'es algo que recuerda mucho el mal de la depresión, tanto desde el punto de vista psicológico como filosófico'.
Los sacerdotes informan que este tiempo es de ayuno, oración y caridad.
Las parroquias de la ciudad recibieron a los fieles que asistieron a la cita religiosa.