La Fiscalía estableció que el privado de la libertad hizo las veces de piloto del vehículo en el que se perpetró el atentado.
En diálogo con EL HERALDO, Wilmer Guerra Rosado, de 63 años y padre de Wilmary, reveló la extensa investigación que lo llevó hasta los restos óseos de su hija, tras ser hallada enterrada en una finca de Manatí.
La mujer había sido vista con vida por última vez desde el 18 de septiembre.
La diligencia fue realizada por agentes del CTI como parte de una indagación preliminar por posibles irregularidades en la contratación y manejo de recursos públicos.
Entre los procesados, están un hombre que presuntamente abusó de su hijastra por cerca de 9 años y otro que, al parecer, accedió carnalmente a su hermana.