Los gazatíes creen que es parte de la campaña israelí que busca forzar al millón de personas de la ciudad a desplazarse al sur.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, indicó que su país mantiene la disposición de seguir la senda del diálogo pacífico.
El Ejército israelí subrayó que “está decidido a eliminar a Hamás” y que “operará en la ciudad de Gaza con gran fuerza, como lo ha hecho en otras partes del enclave”.
Esta región, colindante con las ucranianas de Sumi y Járkov, es periódicamente atacada con drones y fuego de artillería, según denuncian sus autoridades.
El regreso a la violencia extrema exige del Gobierno definiciones urgentes sobre el rumbo que dará a sus fallidas políticas de paz y seguridad en su recta final.