Según la madre de la víctima, las agresoras se burlaban de los tenis que llevaba su hija a la escuela porque no eran ‘originales’.
El hombre, al parecer, sometió a la menor de edad a tocamientos abusivos dentro de la institución educativa.
Un fiscal seccional lo presentó ante un juez de control de garantías y le imputó los delitos de acceso carnal violento, actos sexuales con menor de catorce años y acoso sexual, todas las conductas agravadas.
El aprendizaje por refracción llega a los 1.050 estudiantes de esta institución jesuita, donde se están formando jóvenes críticos y con capacidad de reflexionar.
EL HERALDO conoció que, ninguno de los menores sufrió lesiones de gravedad tras ser valorados y ya se encuentran en sus casas.