El aprendizaje por refracción llega a los 1.050 estudiantes de esta institución jesuita, donde se están formando jóvenes críticos y con capacidad de reflexionar.
La iniciativa “Estudio sin madrugón” busca cambiar la rutina de los estudiantes y mejorar su bienestar.
Esta institución, referente en Barranquilla, inicia un camino de transformación en vísperas de sus 60 años, con apuestas en innovación educativa, sostenibilidad y modernización de sus espacios, para seguir formando líderes que transformen la sociedad con fe, fraternidad y compromiso.
El evento reunirá a estudiantes entre los 13 y 18 años con interés en programación. También pueden participar jóvenes bachilleres que aún no hayan ingresado a la universidad.
Julián Quintana, abogado de los padres de la menor, cuestionó la posición de la institución y aseguró que el debate debería centrarse en las presuntas responsabilidades de las directivas y docentes.