Los problemas ambientales y de movilidad del área metropolitana de Barranquilla no se deben a este tipo de desarrollos, legales y cuidadosos, sino a un histórico desorden que solo hasta hace poco se ha intentado remediar. Creo que las prioridades deben revisarse.
Vuelve Argos a centrar su temática en Ciudad Mallorquín, defendiendo su urbanismo. Pues resulta que yo lo único que he criticado de su urbanismo es el desequilibrio entre la cantidad de apartamentos y parqueaderos, y eso creo que salta a la vista.
Un equipo de investigadores de la Universidad del Norte, liderado por el profesor Juan Camilo Restrepo, analizó los 70 años de evolución geomorfológica de la zona.
Lo que hay detrás de Ciudad Mallorquín es trabajo serio y gente comprometida, que todos los días le apuesta a una ciudad más ordenada, más justa y más sostenible.
Así que la denuncia penal de Argos contra Horacio Brieva es en mi concepto una bofetada de una empresa que considera que puede acabar con cualquiera que se interponga en sus intereses económicos, así sus contradictores tengan la razón y lo demuestren.