La empresa minera sostuvo que sus operaciones son estrictamente respetuosas de la legislación colombiana, incluido el decreto presidencial que busca limitar esos envíos.
La empresa Cerrejón informó que personas de la comunidad de Atunkamana mantienen obstaculizada la vía.
Los ajustes ya anunciados por el Cerrejón y la Drummond nos van a regresar a los niveles de producción de hace 20 años, es decir, 50 millones de toneladas de las 92 que llegamos a producir en años recientes y a las que se sumó el cierre de Prodeco, que ya mostró sus devastadores efectos sobre los municipios y población afectada.
La Guajira y el Cesar no necesitan menos carbón: necesitan otro país. Uno en que se piense el uso de sus recursos desde el desarrollo humano, la soberanía económica y la sostenibilidad territorial. Mientras no lo hagamos, otros seguirán quemando carbón, solo que no será el nuestro.
El presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), Juan Camilo Nariño, manifestó que Colombia no ha contado con una política clara que incremente la competitividad de la industria minera.