La aplanadora que se activó desde la Casa de Nariño para elegir a la doctora Balanta Medina fue liderada por el propio Petro e instrumentalizada por Benedetti y por el magistrado Vladimir Fernández en claro abuso de sus funciones y de su alta investidura.
Desde la Casa de Nariño, el Gobierno había respaldado la candidatura de María Cristina Balanta, quien no logró imponerse en la plenaria del Senado.
“Está desfinanciado y atado a una reforma tributaria que aún no ha sido presentada”, advierte Cambio Radical sobre el proyecto del Gobierno.
La llegada de Saade al alto gobierno siempre estuvo rodeada de controversia.
El mandatario le abrió la puerta a reunirse con los expresidentes Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos, César Gaviria, entre otros, para calmar los caldeados ánimos políticos.