Los dos hombres fueron sorprendidos cuando, al parecer, planeaban un nuevo robo en el norte de la ciudad.
Según la Policía, “los implicados intimidaban a comerciantes mediante disparos contra las fachadas de establecimientos”.
La megaoperación se llevó a cabo en Barranquilla, Soledad y Galapa, permitiendo así la desarticulación de este brazo criminal que generaba hasta 150 millones mensuales mediante intimidación a comerciantes.
Las autoridades continúan con las investigaciones para establecer si estas personas tendrían relación con otros hechos delictivos en la región.
Un juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.