El candidato presidencial reveló este jueves en Miami que quieren atentar contra su vida.
Todo un coro de veleidad política arropada en la frase prestada de Santos de que “Solo los estúpidos no cambian de opinión”, muy cierta, pero de lo que no puede cambiar un político decente es de principios y valores, de ideología, pues quien no la tiene busca agradar a todos al vaivén de sus oscuros intereses, la esencia del populista.
Mejoramiento de infraestructura, creación de programas curriculares en los colegios y mayor asignación presupuestal, son algunas de las necesidades que expusieron a EL HERALDO gestores desde los siete departamentos de la región Caribe.
Federico Gutiérrez, Gustavo Petro y Sergio Fajardo también se refirieron a otros temas de coyuntura como reformas a la salud y al sistema pensional, así como de medidas para reducir la desigualdad y las relaciones con Venezuela.
Cuesta creer que un asunto que requiere tanta o más vocación que dedicarse a la medicina en tiempos de covid-19, se convierta en un escenario donde la democracia queda al servicio de la vanidad de candidatos de intereses múltiples, que nunca han tenido un acercamiento sincero o genuino a lo público o a temas de interés general.