No se trata de salvar al planeta. Se trata de no destruir la base que hace posible el valor, el empleo, la inversión. Si tu empresa necesita clima estable, agua limpia y estaciones predecibles, tu rentabilidad depende de algo que estás degradando tú mismo. Eso es riesgo endógeno. Y seguir ignorándolo no es solo irresponsable. Es una mala decisión de negocio.
Gustavo Petro trató de “negacionistas” a sus contradictores sobre el cambio climático y la necesaria transición energética, una manera falaz de calificarnos a quienes no compartimos sus profundos errores sobre esos temas, tantos, que lo convierten, a él sí, en un auténtico negacionista.
Un grupo de expertos analizaron los escenarios de cambio climático que lanzó el Ideam. Los investigadores alertan por el aumento en la temperatura del departamento. Advierten que el sector salud y agrícola serían los más afectados.
En 2025 vivimos tres de los días más reducidos desde 2020.
El cambio climático no es un fenómeno futuro: ya está aquí, y sus efectos son cada vez más evidentes y frecuentes. Las lluvias de este año no son un hecho aislado, sino parte de una tendencia en ascenso en la región Andina y en todo el mundo.