Lo que estamos viendo es la sustitución del Estado y su institucionalidad por una alianza del Gobierno con grupos armados ilegales a los que no se combate sino que se protege y cuyo protagonismo y alcances se harán más relevantes a medida que nos acerquemos a las elecciones.
Calarcá es un símbolo de coyuntura. Detrás están Mordisco y las disidencias, los elenos, el Clan del Golfo en diálogos socio-jurídicos en Doha; centenares de bandas y más de 25.000 bandidos amenazando a 52 millones de colombianos. Como ha insistido María Fernanda Cabal, detrás está… “la democracia en peligro”.
Calarcá fue liberado por orden de Petro, quien lo nombró gestor de paz, y de la Fiscal, con la peregrina tesis de que solo podría ser detenido si estuviera cometiendo un crimen de lesa humanidad.mbres fuertes de Petro
Entre los combatientes fallecidos había un menor de 17 años, identificado como William Palacio, quien habría sido reclutado forzosamente por esa estructura ilegal.
Las grabaciones, atribuidas a Wilmar Mejía, muestran solicitudes de datos sobre generales, advertencias sobre ascensos y ofrecimientos de protección a oficiales. El caso ya es revisado por la Fiscalía.