Además, manifestó su preocupación por la posible “intensificación de la inestabilidad interna” en Venezuela.
Para el jefe de Estado colombiano, “la herida queda abierta por mucho tiempo”, pero la “venganza no debe existir” porque “mata el corazón”.
El canciller de Caracas pidió a la Celac que “exija el restablecimiento de la legalidad institucional y la legalidad internacional quebrantada”.
El bombardeo contra Venezuela vuelve a poner en el punto de mira de Israel y Estados Unidos, al régimen iraní, donde en la última semana se han vivido protestas en las calles contra la delicada situación económica que están atravesando.
Otros dos ataque en el Pacífico ocurrieron entre Colombia y Ecuador, de acuerdo con un mapa realizado por el medio estadounidense.