Los manifestantes exigen soluciones inmediatas por el pésimo servicio de energía en los municipios de Uribia y Manaure.
Los arroceros de la Mojana afrontan una situación más crítica, pues por el boquete de Cara ’e gato han tenido que bajar su producción en un 50 % desde hace 4 años.
Las comunidades indígenas protestaron durante dos días por los daños ambientales que el vertedero causó.
La medida, que se extenderá inicialmente por ocho días, busca frenar el desvío de hidrocarburos hacia economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilegal.
Este jueves se completan cuatro días continuos de protestas en los corredores de acceso al Magdalena, lo que deja pérdidas millonarias.