Conviene, entonces, bajarle un poco a la búsqueda de interpretaciones y mensajes, celebrar el espectáculo si se quiere, criticarlo si hace falta, pero sin exigirle más. La música no está obligada a derivar en programa político, ni los artistas en referentes morales de su tiempo.
El final de su discurso fue apoteósico recitando con tremenda memoria los países de toda América, incluidos Estados Unidos y Canadá, el balón en sus manos decía “Juntos somos América”
El espectáculo del medio tiempo protagonizado por Bad Bunny también estuvo por debajo del récord histórico que Kendrick Lamar estableció el año pasado.
La presentación del cantante puertorriqueño estuvo llena de significados y momentos épicos como esta inolvidable boda.
Su mensaje no se entiende leyendo o escuchando letras aisladas. Se comprende dentro de un sistema omnicanal donde ritmo, música, vestuario, baile, imagen, actitud, redes, relaciones, silencios y gestos construyen sentido.