En desarrollo de esta operación uno de los policías resultó herido en una de las orejas al ser impactado por un balazo en medio de una persecución.
Las once armas habrían sido robadas por desconocidos que habrían llegado a la estación. Hay dos policías suspendidos temporalmente de sus funciones.
Entre los señalados se encuentra Jhon Alexander Salgado Osorio, soldado que presuntamente sustraía granadas, municiones y piezas de armamento, y Alberto Hernando Orozco Salcedo, intendente retirado de la Policía.
El anuncio llegó dos días después de que la Contraloría enviara una carta al comandante del Ejército Nacional, general Luis Emilio Cardozo, alertando sobre artefactos militares que ya superaron su vida útil.
Las armas provenían de Miami y pretendían ser entregadas a estructuras criminales en la lucha por el control territorial de la costa norte del país.