Barranquilla merece mucho más que ser sacrificada en el altar del desarrollo urbano irresponsable impulsado por la codicia corporativa de Argos. Es hora de que las autoridades actúen con determinación y firmeza antes de que el daño sea irreversible y sea demasiado tarde para rectificar esta tragedia anunciada.
Vayamos por partes, primero fue el anuncio con bombos y platillos de que Argos construirá próximamente dos nuevas vías entre Barranquilla y Puerto Colombia, cuando la realidad es que solo serán dos vías internas de su mega urbanización “Ciudad Mallorquín” que llegan hasta la Circunvalación, y como de la Circunvalar para allá es Puerto y de esa vía para acá es curramba, entonces tratando de meternos el dedo en la boca, disfrazan esa realidad y anuncian lo que no es.
Pensemos en las decenas de miles de empleos que se continuarán creando para hoteleros, comerciantes, personal de la salud, profesores y todos aquellos que ahora podrán construir este sueño en Ciudad Mallorquín. Nuestras ciudades solo serán verdaderamente prósperas cuando ofrezcan oportunidades para todos sus habitantes, independientemente de su origen socioeconómico.
La empresa Argos adelanta la construcción de los corredores viales, que se pondrán en funcionamiento en lo corrido del año
Esto quiere decir que la compañía mantuvo el crecimiento en sus resultados financieros gracias al desempeño positivo de sus operaciones e inversiones.